ENJUAGUE BUCAL
El enjuague bucal es una
solución que suele usarse para mantener la higiene bucal, después del cepillado de dientes, para eliminar las bacterias y microorganismos causantes de caries y eliminar el aliento desagradable.
Existen enjuagues con funciones
específicas; según su composición, se pueden encontrar enjuagues que se
especializan en la prevención de halitosis, es decir, el mal aliento; otros con flúor que previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes.
Asimismo, se están diseñando enjuagues bucales con el objetivo de reducir o
curar las neoplasias en la cavidad bucal. Es recomendable evitar diluir los enjuagues debido a
que puede disminuir su eficacia.
Empleo desde los 6 años en adelante cuando el niño tiene
la capacidad de no tragar el enjuague.
Los enjuagues bucales son
habitualmente soluciones hidroalcohólicas, esto es, mezclas de alcohol y agua.
La concentración de etanol utilizada oscila entre el 4 y el 17 por ciento. Estas soluciones suelen
utilizarse como vehículo para otros ingredientes activos.
Uno de los principios activos más
habitual es el flúor, una sustancia de probada eficacia anticaries. Además del flúor, los
enjuagues bucales suelen incorporar otros ingredientes de efecto antiséptico tales como la clorhexidina, el cloruro de cetilpiridinio, la hexetidina y el triclosan.
Uno de los aromas más utilizados en
los enjuagues bucales es el mentol por la sensación de frescor que deja. Sin embargo, no se recomienda la
utilización de mentol en concentraciones superiores al 2%, ni su uso en
productos cosméticos en productos destinados a niños menores de tres años.
Existen dos tipos de enjuagues bucales:
·
Los enjuagues
bucales terapéuticos pueden ayudar a reducir la
placa, la gingivitis, la caries y el mal aliento. Los que contienen flúor
contribuyen a prevenir o reducir la caries dental.
·
Los enjuagues
cosméticos pueden controlar o reducir
temporalmente el mal aliento y dejar la boca con un sabor agradable, pero no
solucionan las causas del mal aliento, ni eliminan las bacterias causantes del
mismo, ni reducen la placa, la gingivitis o la caries.
Si tiene
dificultad para cepillarse y utilizar la seda dental, un enjuague bucal puede
ofrecer una protección adicional contra la caries y la enfermedad de las
encías. A la hora de seleccionar un enjuague bucal, busque productos que lleven
el Sello de Aceptación de la ADA, que han sido sometidos a pruebas de seguridad
y eficacia.
http://www.mouthhealthy.org/es-MX/az-topics/m/mouthwash
